La Iglesia que anhelo
Una iglesia inclusiva donde cada persona,miembro, simpatizante o amigo(a) de la comunidad Metodista, pueda sentirse acogido y respetado en sus concepciones filosóficas e ideológicas siempre y cuándo estás a su vez se sometan al concepto mayor del respeto y amor.
Una iglesia identificada con su tradición y espiritualidad que emana de una experiencia profunda con el Cristo resucitado y Cristo de nuestra fe.
Una iglesia que valora la vida y la dignidad con que cada ser humano debe vivir no importando su condición social, su rol o estatus que tiene dado que siempre en todo seremos siervos y siervas sencillos y seguidores de nuestro Señor, quién se humilló hasta lo sumó (Filipenses 2:1-11).
Una iglesia que no segrega sino se atreve a integrar y abrir espacios de participación para todos sus miembros.
Colegas siervos y siervas nacidos y consagrados para servir, sin envanecerse en la entronación del poder o cargos transitorios que ocupan, personas que aman más su llamado al ministerio que sus vestimentas litúrgicas que solo son simbólicas pero que nunca reemplazarán la vocación más profunda de seguimiento a Cristo.
Una iglesia estudiosa de su Libro…la biblia ya que allí se sustenta nuestra fe más que el reglamento o estatuto (el pastor Dagoberto Ramírez decía:»si conociéramos bien nuestra biblia no necesitaríamos el reglamento).
Anhelo una iglesia comprometida con los temas emergentes de hoy que angustian el alma de nuestros miembros: acaparamiento del agua por el poder empresarial, pensiones dignas, ciudades cercadas por el monocultivo de las forestales, horas justas de trabajo (según Rev. Samuel Fielden una persona debe laborar 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas de recreación, Chicago 1886, Mártir de Chicago).
Sueño con cuidar y defender a nuestros niños en 10 años murieron más de 1350 niños y niñas en instancias del estado).
Hoy más que nunca entre la crisis de credibilidad, el espíritu nos lleva a ser luz y sal de la tierra en medio de los desafíos de este mundo.
El Señor, nos motive y nos mueva a trabajar por anunciar hoy la buena nueva… bendición y que este instituto de Pastores y Pastoras sea de una profunda espiritualidad y compromiso con el Dios de la vida.
Amén.