MENSAJE PASCUA – DISTRITO CONCEPCIÓN

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REFLEXIÓN MATEO 28 DEL 1 AL 10

Les saludo a todos y todas en el nombre del Cristo Resucitado, que hoy nos acompañe para que podamos celebrar juntos y juntas la fiesta de la vida, ¡Cristo ha resucitado, verdaderamente ha resucitado!
Hoy en medio de todo lo que estamos viviendo tenemos que celebrar pues esto es el fundamento de nuestra fe, Él Señor ha resucitado. Hemos ya pasado casi un mes en casa en donde hemos tenido la oportunidad de compartir más en familia, leer, orar, ayunar y reflexionar en lo que pasa a nuestro alrededor y nuestras propias vidas.


¿Cómo nos vamos a enfrentar al Cristo Resucitado en medio de lo que estamos viviendo?
¿Cuál será ahora nuestro compromiso, responsabilidad, nuestra vida a partir del Resucitado?

Creo profundamente que también hoy debemos resucitar nuestra fe, nuestra espiritualidad, nuestros deberes frente a la sociedad, nuestro ser comunidad de fe en medio de estos tiempos. Volver a creer, anunciar al Cristo Glorioso que trasforma vidas y que hoy nos permite estar unidos como distrito participando de este culto celebrativo.
El Cristo Resucitado esta con su pueblo es una gran ventaja que tenemos, por lo tanto, hay que actuar, acompañar, ayudar, orientar, anunciar esta bella noticia que ha llegado, este Jesús que ha Resucitado y eso produce fe para seguir la caminata de la vida.
El texto leído nos relata sobre el gran acontecimiento de la Resurrección y la oportunidad que tuvieron dos mujeres valientes las cuales estuvieron cerca con Jesús ese día de la crucifixión, ellas llegan muy temprano a ver el sepulcro, pero se encuentra con una gran sorpresa: la tumba estaba vacía y el ángel anunciando la noticia, diciendo que a quien busca ya no está allí, sino que ha Resucitado.
El ángel que anuncia la buena noticia de la resurrección a las mujeres les dio desafíos que eran urgente de cumplir.
1) Creer. En esta gran realidad que hoy ellas estaban admirando, deben creer en estas promesas que se habían anunciado antes, ya en el Antiguo Testamento. deben creer para luego alegrarse e ir a Galilea a entregar el anuncio. El creer es vivir, practicar, anunciar la palabra, creer en los anuncios proféticos del Antiguo Testamento. Un creer con movimiento, actuar, activo, dinámico, creativo, un creer con responsabilidad.
2) Anunciar. Ellas deben ir con gozo anunciar lo que ha sucedido, el Señor ha resucitado y eso cambia la vida, cambio la dirección de las cosas y los discípulos no pueden seguir encerrados, sino que deben apropiarse de este gran anuncio: Jesús el Señor ha vencido la muerte y ha resucitado.
3) Regocijarse. Deben ir a Galilea con alegría, esperanza, gozo anunciar la buena noticia de Salvación, ya no hay que temer, el Resucitado está ahora presente. Vayan a Galilea y den la buena noticia, pues allí estaré, esperando. Ir a Galilea es donde están los necesitados, los oprimidos, los que no tienen esperanza, ir donde está el dolor. Como Iglesia debemos prepararnos para el desafío que después de este tiempo de cuarentena viene. Cuando se revelen las consecuencias que está provocando este duro tiempo en toda la sociedad, en especial en los más humildes.
Decía al principio que hemos estado ya casi un mes en casa, en donde hemos podido compartir más con la familia, más tiempo para leer, orar, ayunar, meditar en torno a lo que pasa a nuestro alrededor y en nuestras propias vidas. Que en medio de la crisis sanitaria que vivimos, debemos celebrar al Cristo Resucitado que hoy nos acompaña.
También que debemos resucitar nuestra fe, ¿en qué sentido? El llamado que hace el ángel a las mujeres también es para cada uno de nosotros y nosotras. Resucitar nuestra vida. Creer en este anuncio, y este creer debe manifestarse en un actuar concreto en nuestro diario vivir. Creer plenamente en su palabra y actuar. Creer lleva responsabilidad, creer conlleva compromiso en todas las áreas de nuestra vida, un creer que anuncie al Resucitado hoy en medio de la crisis. La Resurrección de Jesús es el fundamento de nuestra fe, es la base del testimonio de la iglesia presente en la sociedad.
La Resurrección de Jesús tiene que motivarnos actuar en este escenario que hoy estamos viviendo. Si creemos en el Resucitado entonces tenemos que anunciarlo con regocijo, alegría, esperanza. Un anuncio responsable, la persona que ha encontrado al Señor Resucitado recibe el gran privilegio de vivir para siempre el gozo de su presencia, el gozo de anunciar con su testimonio que Cristo ha resucitado en su vida.
Hermanos y Hermanas, pastores, pastoras en este tiempo debemos mirarnos y ver cómo estamos, si hemos estado con miedo, con dudas, etc. y pedirle al Señor fortaleza, sabiduría, paz en medio de estos tiempos, pedir perdón si no hemos sido luz en medio de las tinieblas, si nuestro proceder diario no ha sido de bendición, si hemos dañado a nuestro prójimo con palabras, acciones, si no hemos anunciado con fe, gozo, la alegría de la resurrección.

Es un tiempo de Resucitar nuestras propias vidas y un volver a creer, anunciar y regocijarnos en el Señor Resucitado.
¡Cristo ha resucitado verdaderamente ha resucitado!

Rvda. Alejandra Romero Sanzana
Superintendente Distrito Concepción

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