LA REFORMA PROTESTANTE  EN 7 DÍAS – OCTUBRE 2018

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DIA 1 ¿Por qué REFORMA?

Hasta el siglo XVI la cristiandad estaba conformada por los católicos romanos en occidente y los cristianos ortodoxos en oriente. La Reforma ocurre en Alemania (Europa), en el seno de la Iglesia Católica, cuyo origen se encuentra en la decadencia que tuvo el catolicismo medieval: en sus prácticas, su organización, su doctrina y las conductas de su clero. En ese contexto surge un movimiento que buscó restituir las bases del cristianismo primitivo/apostólico.  Esa iniciativa causó una división que terminó con un cisma en la Iglesia Católica, a ese acontecimiento se le conoce como “REFORMA” y quienes adhirieron a ella en primer lugar se les llamó protestantes (después conocidos como evangélicos). Reforma significa que en ese acto la Iglesia fue sometida a cambios y ajustes muy profundos, tanto así que los rebeldes terminaron fuera de ella y crearon otra expresión del cristianismo en occidente, los cristianos evangélicos.

DIA 2: Un monje atormentado.

Martín Lutero (1483-1546) fue personaje central en esta historia, era miembro de la Iglesia Católica, un monje muy instruido, profesor de sagrada escritura, sus padres habían querido que fuera abogado. Este monje vivía grandes tormentos en su vida diaria en el Convento de los agustinos en Erfurt, al no encontrar paz en su corazón ante Dios, a causa de su condición de pecador. Se esforzaba por ganarse el favor de Dios mediante: intensos ayunos, prolongados días de reclusión en su celda, castigos corporales; pero no conseguía la paz. Para él, Dios era un juez severo e implacable y ello le daba terror, puesto que ansiaba encontrar un Dios de amor y de misericordia. Lutero sentía que la Iglesia a la que pertenecía no promovía la imagen de un Dios compasivo, ni en la predicación ni en la práctica, su conflicto se hacía cada día peor.

DIA 3: La palabra de Dios sana y salva.

Fue en sus lecturas y estudios de la Carta a los Romanos donde Lutero encontró lo que tanto buscaba, especialmente en el cap. 1: 16-17. En ese texto el encuentra que “La justicia de Dios no debe entenderse como aquella virtud por la cual alguien es justo en sí mismo, sino la justicia por la cual nosotros somos hechos justos por Dios”. Nuestra paz y nuestra salvación se fundan en lo que Dios ha hecho por nosotros. No es lo que nosotros hacemos por nosotros mismos lo que cuenta para que Dios nos salve; a pesar de ser pecadores Dios tiene misericordia de nosotros, si ponemos nuestra confianza en El. Nadie se salva a sí mismo, es Dios quien salva. No hay precio a pagar por esta dádiva de Dios, es por gracia. Con ese descubriendo, explosó una bomba en el mundo religioso de la época: las peregrinaciones a Roma, las doloridas  penitencias, la intercesión a los santos, la adoración a la virgen María, las indulgencias, ni ningún requisito que el papa o la iglesia pusieran para la salvación, ya no tienen sentido ni son eficaces. Se vuelve a la fe primitiva, “Dios es nuestro único castillo fuerte, nuestra defensa y buen escudo”.

DIA 4: NO A LAS INDULGENCIAS.

La Iglesia Católica de ese tiempo predicaba insistentemente el juicio de Dios y los tormentos indecibles en el infierno, incluso con predicadores callejeros. La gente estaba sumida en temores. En ese contexto aparecen las “indulgencias”, una especie de certificados que se vendían y quien los poseía se le hacía creer que tenía garantizada su salvación, inclusive para familiares que ya habían muerto. La Iglesia vendía la salvación, había que comprarla. Era un engaño a todas luces y que sirvió fraudulentamente para recaudar mucho dinero, la base monetaria para la edificación de la Basílica de San Pedro en Roma, un símbolo arquitectónico que permanece hasta hoy. Lutero se va a oponer a esto, puesto que él tenía la certeza de que la salvación es por gracia, no se vende, es obra de Dios. Allí había un abuso, la religión se convertía en un comercio, contrariando absolutamente lo que declaran las sagradas escrituras.

DIA 5: LAS 95 TESIS.

Puesta su confianza en Dios y ante los abusos que cometía la Iglesia Católica, Martin Lutero el 31 de octubre de 1517 clavó sus 95 tesis (víspera del día de todos los Santos), a los 26 años. Este hecho, se realizó en las puertas de la capilla del castillo de Wittemberg. Allí estampaba su posición en contra de las indulgencias y del papa, resaltando que en el único que había que confiar era en Dios, quien mediante la obra de Cristo nos salva. Dos de las tesis dicen “…, yerran aquellos predicadores de indulgencias que afirman que el hombre es absuelto a la vez que salvo de toda pena, a causa de las indulgencias del papa” (21). “Cualquier cristiano verdadero, sea que esté vivo o muerto, tiene participación en todos los bienes de Cristo y de la Iglesia, esta participación le ha sido concedida por Dios, aun sin cartas de indulgencias” (37).  Con estas tesis se desató una serie de disputas teológicas, sin excluir la violencia religiosa, tanto así que el papa León X en 1521 excomulgó a Lutero de la iglesia y éste como protesta quemó públicamente la bula con dicho decreto.

DIA 6: Reformas en la Reforma.
Muchos cristianos se adhirieron a la disputa religiosa que se había desatado, tanto en Alemania como fuera de ese país. En Zúrich, encabezó la reforma Ulrico ZWINGLIO, en Ginebra lo hizo Juan CALVINO; en Alemania encontramos a Thomas MÜNTZER, un carismático y revolucionario, compartió muchas ideas de Lutero, pero su interés era aplicar la reforma ante los campesinos pobres, lo torturaron y mataron por solidarizar con ellos, a quienes el luteranismo oficial trató de “perros rabiosos”. Sufrió el desprecio de luteranos y de los príncipes, murió decapitado. En el mismo seno surgen los anabaptistas, su fundador fue Conrad GREBEL, por discrepar con algunas doctrinas oficiales de los luteranos fueron perseguidos por sus propios hermanos en la fe, muchos de ellos murieron ahogados, los mataron con macabra ironía por rebautizar a los adultos que ya tenían el bautismo de infante. Recién en el año 2010 los luteranos les pidieron perdón (Stuttgart, Alemania), casi 500 años después.  Con todo, comenzaba un camino sin retorno, y que terminaba por crear un cisma en la Iglesia Católica Romana, de ella salía un movimiento de protesta, el que perdura hasta el día de hoy y que lo conforman todas las Iglesias Evangélicas.
DIA 7: Un tronco, muchas ramas, hojas y flores. 
Si bien a Lutero le correspondió un papel fundamental, hubo precursores de la reforma, como por ejemplo: En el s. XII Pedro VALDO, un acaudalado comerciante que decide hacer votos de pobreza en Lyon (Francia), una protesta ante el catolicismo terrateniente y con poder político. Juan WICLIF (s. XIV), inglés, pretendió reformar el clero y criticó el concepto de la Santa Cena del catolicismo. Juan HUS, reformador en Bohemia (s. XV), murió quemado en la hoguera en 1415. En el siglo XVIII aparece Juan WESLEY, impulsando una reforma en el cristianismo inglés, que si bien ya había asumido la reforma de Lutero, necesitaba volver a las raíces apostólicas con presencia del Espíritu. En suma, las iglesias herederas de la reforma se alinean en dos conceptos matrices: solamente la Fe (en Cristo) y solamente la Escritura. Indulgencias, el papa, peregrinaciones, los santos, la virgen, nada tienen que ver con el Dios de amor, compasión y misericordia, el único que merece la adoración y la exaltación.
Al conmemorar otro 31 de octubre (2018), debemos asumir esta tradición histórica y teológica, comprendernos desde ella, no hacerlo es conmemorar en el vacío o lo que sería peor, celebrarnos a nosotros mismos.

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