Carta pastoral de tiempo de cuaresma

publicado en: Sin categoría | 0

Los Ángeles, 12 de marzo de 2021
Estimados hermanos y hermanas, pastores y pastoras de nuestro distrito:

            “y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” Mt 28:20

Esperanza. Es la palabra con la que he querido comenzar esta carta, que en tiempos revueltos, enfermos, de odiosidades y angustias, nos devuelve a la realidad de que Dios está con nosotros, como Cristo prometió “todos los días, hasta el fin del mundo”. El tiempo de Cuaresma es un tiempo de esperanza. Es un tiempo de asumir la crisis en que nuestro mundo y sociedad se encuentran, para superarla junto al Todopoderoso. Dirá usted, ¿Cómo podemos hablar de esperanza en medio de la crisis? Justamente en nuestras crisis hay una oportunidad de cambio consciente –de metanoia- que nos permita abrazar la fe como sólida fuente de estabilidad.
Un psicólogo amigo –cristiano practicante- me dijo una vez: la vida no es sólo ir de victoria en victoria, a veces es necesario ir a la cruz, morir con Cristo, sufrir el duelo para luego descender al sepulcro vacío y resucitar con él a la esperanza y novedad de vida. ¡Qué pensamiento más oportuno para quienes sentimos que la vida nos ha golpeado muy duro! Querido lector, el evangelio es una carta de amor que Dios ha dirigido a la humanidad entera, escrito en la persona de Jesús. Cuaresma es el tiempo en que nos preparamos para vivir a plenitud esta esperanza.
Frente a la realidad que tuvimos que enfrentar el 2020, un escenario de incertidumbres absolutas en economía, servicios, educación, salud y estado, nos descubrimos frágiles frente a la crisis que se volcó de los aeropuertos, a los hospitales, a nuestros lugares de trabajo o estudio y finalmente al hogar. No hay que olvidar que a meses de la llegada del COVID Chile se encontraba en una coyuntura de protestas que pedían a gritos cambios profundos en políticas de Estado. ¿Y la iglesia? ¿Necesita cambiar la iglesia? ¿Necesita adaptarse a los cambios que traen los procesos de crisis?
La promesa de Cristo en el verso de Mateo 28:20 permanece. La palabra de Dios permanece. El amor que vincula a los creyentes permanece. El evangelio es anunciado aún a todos los pueblos. Que las fórmulas de cambio que experimente la iglesia le fortalezcan en continuar el ejercicio de la piedad y la misericordia.
Le invito cordialmente a creer, a confiar que la esperanza que el resucitado nos trae es para la eternidad y –como dice Moltmann- para el más acá también. Es cierto que muchos templos se han cerrado, pero las comunidades de creyentes continúan vinculados en fraternidad, amor cristiano y oración. Es hoy que la Iglesia proclama el Reino que viene de paz, estamos comprometidos con el Reino de Dios y su justicia.

Daniel Contreras Varas
Secretario Distrital de Vida y Misión

5 grandes amenazas a la esperanza | Misioneros Digitales Católicos MDC

QUE CORRA LA JUSTICIA COMO IMPETUOSO ARROYO

publicado en: Sin categoría | 0
Pin by Jeanneth Fallas Gonzalez on Versiculos biblicos | Outdoor, Beach,  Movie posters

IGLESIA METODISTA DE CHILE DISTRITO CONCEPCIÓN
CARTA PASTORAL/03/08/2020

Apreciado Distrito Concepción, quiero saludarlos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo que nos acompaña día tras día. Nuestro Señor Jesucristo que nos alienta con la fuerza de su Espíritu Santo.
En este tiempo que vivimos tenemos que seguir siendo la voz profética en una sociedad en conflicto y en donde nosotros y nosotras debemos tener una mirada amplia de los hechos que ocurre que van en desmedro de nuestro prójimo que es también imagen de Dios.
Hemos vivido acontecimientos de mucho dolor que de alguna manera nos involucra a todos/as. Pues somos parte de esta sociedad y no podemos estar ajeno a los sucesos que se viven diariamente.
Iniciamos este tiempo difícil de grandes dificultades sociales, desde octubre 2019 con un estallido social que nos unió como distrito en un gran conversatorio para revisar nuestras acciones, pensamientos, aportes como Iglesia Metodista aquí en este extenso y luchador Distrito Concepción. En donde generamos algunas acciones a seguir.
Luego el 15 de marzo el Distrito se detiene por una pandemia a nivel mundial que nos ha dejado en casa. En donde hemos tenido que reinventar, reeducar, reanimar, reestructurar todo el programa trazado en nuestra Asamblea Distrital.
Cada Iglesia junto a sus líderes y pastores/as han trabajado para llevar el programa nuevo adelante, tratando por todos los medios de fortalecer la fe en medio de esta larga caminata de la vida. Gracias a Dios por este buen trabajo de todos y todas.
Pero hoy hay tristeza, dolor por todo lo que esta sucediendo en la Araucanía, hay dolor de muchos hermanos que sufren la discriminación, la injusticia brutal por parte del estado Chileno. Por muchos años el pueblo Mapuche vive violentado, acusado, agraviado por el poder del estado. Estamos viviendo tiempos difíciles, pero en medio de todo debemos meditar, reflexionar y actuar en bien de los que sufren. Hay niños, mujeres, ancianos, etc. Ellos han crecido con miedo, han crecido con un estigma negativo frente a la sociedad. Nosotros como distrito, hermanos, hermanas, lideres, pastores, pastoras debemos acudir al Señor en oración como primera medida y luego pedirle al Dios de la vida sabiduría para intervenir con voz profética frente a tantos atropellos a los derechos humanos, que hoy se pisotean abiertamente, a la vista de todos y todas, a la vista del clero religioso y de todos/as los/as que nos consideramos seguidores de Cristo el Resucitado.
Quiero hacer este llamado a la conciencia a dialogar sobre estos hechos que son recurrentes, abrir espacios de diálogos, conocer la realidad de estos acontecimientos, buscar por otros medios de información y no dejarnos llevar por el populismo y la noticia dirigida por el gobierno de turno. Nosotros/as como seguidores de Cristo debemos tener una mirada amplia de la vida y ser, como digo siempre, canales de Bendición, canales de Paz en una sociedad que se divide cada día.

Debe correr la justicia como el agua en el arroyo. Pero para que eso suceda debemos saber, instruirnos, conocer para incidir. Para que el agua de justicia fluya en bien del mas pequeño, del que sufre, del que tiene hambre, frío, del que necesita abrigo y techo.
No podemos cerrar nuestro oído, ojos, entendimiento al dolor ajeno. Debemos orar, clamar y actuar, comunicar para que se encuentre la justicia y la paz en bien del pueblo que es pueblo de Dios.
He vivido de cerca todo lo que el pueblo ha vivido, por muchos años, puesto que mi familia que he construido por la voluntad del Creador junto a mi esposo Hugo Marillán, presbítero de la Iglesia Metodista, Pastor. La he percibido en diferentes circunstancias de la vida, he visto la aflicción, el dolor desde muy cerca. He conocido la calidad humana que tienen los hnos. Mapuches, son personas nobles, llenos de valores, amante a la naturaleza y muy respetuoso de lo sagrado, he vivido durante 28 años casada y con tres bellos hijos. Dos mujeres y un varón. Ellos han crecido orgulloso de su apellido y se han desarrollado sanos y libres ya que han conocido la experiencia que su padre les a trasmitidos, los valores del Reino y de su pueblo, lo que llevan y lo desarrollan en sus acciones de vida. Ellos viven su fe en este Dios de justicia, de amor y lleno de Misericordia. Ellos viven sabiendo que deben ser canales de bendición donde quieran que se encuentren.
Apreciados hermanos, hermanas, Pastores, Pastoras que hermoso es cantar, orar, leer, pero mas hermoso es vivir la fe en medio del dolor de aquellos que sufren injusticia. Quiero seguir cantando, pero que mi canto cambie vidas, extienda la justicia y ayude al que lo necesita. Mi espiritualidad, su espiritualidad debe coincidir con un llamado que hace el Profeta cuando dice “Voy que clama en el desierto, preparar el camino”. El camino de justicia para que corra el agua que esta estancada en el arroyo.
Solamente he escrito estas breves líneas con mucho respeto y humildad para pedir que se haga justicia, para decir mi descontento con todo lo que sucede y que el Señor nos ayude a extender la mirada, la voz y denunciar estos hechos que hoy están ocurriendo.
Mi total repudio a todo esto. Tantos atropellos, tantos abusos, tanta negligencia y tanto silencio del mundo Cristiano.
Apreciado/as dejo estas líneas para su reflexión, su momento de oración y suplica al Dios de la justicia, misericordia, perdonador y autor de la vida abundante.

Que corra la justicia como el arroyo…
Con afecto Cristiano

Alejandra Romero Sanzana
Superintendenta. Distrito Concepción.

Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo. Amos 5:24.

Mensaje Pastoral – Día del Trabajador

publicado en: Sin categoría | 0

«Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra” 2 Corintios 9:8

Estimados hermanos, hermanas y comunidad amplia de la acción pastoral, social y educacional de nuestro distrito.
Hoy nos toca en forma distinta participar de este día del trabajador y la trabajadora a nivel mundial, fecha a conmemorar por tantos y tantas, trabajadores que han dado su vida para que sea dignificado el trabajo justo, con justa remuneración. En esta lucha recordamos hermanos y hermanas de nuestra Iglesia metodista que, sin temor ni contradicción a su fe, han podido liderar las luchas sindicales especialmente en esta zona en forma histórica, que ha identificado el carisma del liderazgo metodista histórico.
Por lo anterior, como metodistas no estamos ajeno a conmemorar y celebrar este día, en un contexto muy difícil, como tantos que han vivido los trabajadores especialmente en esta región. La pandemia y la crisis social está golpeando dramáticamente   nuestra sociedad y seguramente muchos hermanos y hermanas, sus familiares, vecinos, se verán enfrentados a la falta de trabajo, al despido injusto muchas veces, lo que va trayendo consecuencias en la economía familiar. Por ello este saludo es para fortalecernos mutuamente como hermanos y hermanas, trabajadores y trabajadoras, que laboran tanto en las distintas instancias de la iglesia, colegios, organismos sociales, labor espiritual y trabajos en general. Para que, en estos tiempos, afirmemos nuestra tradición histórica Metodista, de abogar por la dignidad, la justicia y la solidaridad para todos los trabajadores y trabajadoras.
Saludamos con especial afecto a nuestros hermanos y hermanas, del área de la salud, aseo domiciliario y otras áreas sensibles de la sociedad, que en el contexto de la pandemia han tenido que extremar su labor y su entrega, para el bien de toda la sociedad. Sabemos por los acontecimientos que se han estado viviendo en nuestro país y el mundo, se viven tiempos difíciles, pero también sabemos que en todo tiempo la misericordia de nuestro Dios será la fortaleza para su pueblo.

Rvda. Alejandra Romero Sanzana – Superintendente Distrito Concepción                                                           

Hechos 20:24 - Versículo de la Biblia del día - DailyVerses.net