Estimadas Hermanas:
Al comenzar a escribir este saludo vienen a mi mente recuerdos del inicio de este año 2010… los proyectos de trabajo tanto a nivel profesional, personal y familiar, pero muchas veces se nos olvida lo más importante que es la vida espiritual. Es por eso que es necesario recordar aquel sábado 20 de febrero, cuando Dios nos invitó a reunirnos junto a Él en un hermoso Retiro Espiritual en las Cabañas de Playa Blanca en Lota, donde nos profetizó un fuerte movimiento de la Tierra y que las aguas del océano se inquietarían; nos pidió oración, ayuno y que las familias se mantuvieran unidas, que lo roto se uniera y que no quería a su pueblo idólatra, orgulloso ni indiferente a Él. Lamentablemente ese día faltaron muchas de sus hijas.
Pasaron siete días y la profecía se hizo realidad: el día sábado 27 de febrero solamente fueron necesarios dos minutos y algunos segundos para que la Madre Tierra dejara al descubierto toda nuestra debilidad, demostrándonos que sin Dios nada somos, pero Él, misericordioso nos demostró su amor a través de las manos unidas en apoyo material y espiritual de nuestros hermanos tanto del norte como del sur, de cada hermana de Federación Nacional y de cada Sociedad Femenina a lo largo del país.
Aun así, esta experiencia vivida nos deja una enseñanza, cual es orar siempre, unidas, con amor y alegría, disponiéndonos de corazón a trabajar para que muchas mujeres que todavía no conocen a Dios puedan también disfrutar de su amor. El amor del Señor no tiene fin ni se ha agotado, sus bondades cada mañana se renuevan ¡Que grande es su fidelidad!
Un abrazo cariñoso para cada una de ustedes, muchas felicidades y bendiciones de nuestro Señor en este día de Federación y que jamás se nos olvide de que Cristo nos necesita hoy.
Fraternalmente en Cristo Jesús,
ANA ORMEÑO CARVALLO
Presidenta Federación Femenina Metodista de Chile
Distrito Concepción.
“Por la misericordia de Jehová no hemos sido Consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias”
Lamentaciones 3: 22.








Se convoca a laicos y pastores interesados a llevar a cabo la continuidad del Programa de VIH – SIDA Distrito Concepción.